¿Cómo comprar una casa de 2 millones en un año? Spoiler: No se puede (pero esto te servirá más).
Lamento decepcionar tus expectativas pero en este ensayo no voy a enseñarte cómo comprar una casa de 2 millones de pesos en un año. No sé cómo hacerlo. De entrada, a menos de que poseas el dinero en cash, comprar una casa de 2 millones de pesos en un año es ridículo. Tendrías que ser muy ingenuo y si entraste a este post creyendo eso probablemente habrías caído en una vil práctica de click bait.
Pero no temas estimado lector, yo soy uno de esos ingenuos idiotas. Hasta hace unos meses no sabía esto pero hacerme esta pregunta me llevó a otras interrogantes que me ayudaron a comprender un poco mejor la ‘vida adulta’. Paradójicamente también me dio claridad para saber lo que quiero para mi vida… o por lo menos tener un poco de fe en el futuro. Si estoy escribiendo esto es porque quiero compartir información útil que hace un año me hubiera gustado tener.
Concluir casi 20 años de estudios interrumpidos naturalmente resulta retador e intimidante. Entrar al ‘mundo adulto’ te confronta al inicio porque es lo desconocido, un mar abierto que a diferencia del sistema educativo no tiene pasos preestablecidos, no existe una métrica que te diga si vas bien o no y tampoco hay reglas claras de como funcionan las cosas.
Aunque sigo aprendiendo al inicio me sentía mucho más confundido, no sabía qué hacer ni a qué proyectos entrarle. A esto se le sumaba el transcurso de los meses, la sensación de pérdida de tiempo y las cuestiones existenciales que cualquier humano tiene.
¿Qué vas a hacer ahora? ¿Hay un plan? ¿Tienes un plan? No son preguntas que deban tomarse a la ligera, creo que antes de enfrentarlas hay que tener un mindset adecuado, porque paradigmas erróneos te llevan a resultados erróneos marcados por la ansiedad y el estrés. O peor, a un estado hedonista donde el placer y el entretenimiento actúan como sedante mientras se te escapa la vida.
Mientras los seres humanos cada vez viven más, la vejez comienza antes
Cuando estaba en mis teens no pensaba mucho en mis veintes, ahora que estoy en mis veintes casi a diario pienso en mis treintas. Y no precisamente por prudente y por vibrar alto, muchas veces es por ansioso y me veo arrastrado a ideas pesimistas.
Y hay una razón esta generación está obsesionada con la vejez. Leía un análisis sobre las burlas que se le hicieron a un adolescente tiktokero que recibió duras críticas por hacer tiktoks hablando de los problemas del capitalismo. Los comentarios recibidos lo desvalidaban por su edad, la mayoría de ellos estaban fundamentados en prejuicios y no en su mensaje. Falacias adhomminem al estilo adultocentrista.
Este tipo de prejuicios basados en las edades de los individuos no solamente van en función de adultos a jóvenes, también ocurre en sentido inverso. En el imaginario colectivo se ha posicionado esta idea de la inutilidad de la vejez. Así que si llegas a los 30 y no eres exitoso es mejor que te pases lo que te resta de vida contemplando un futuro del que no serás protagonista.
Lo malo de esto es que si compartes esta visión del mundo, será la misma visión con la que te mires al espejo. Espero que no te pongas triste, pero lo señalo porque al hacerlo consciente se puede resignificar y naturalmente te vuelves más preciso al buscar soluciones. Como dice el meme, te pones verga. Son las reglas del juego y si no te las sabes eres arrastrado por un discurso que no elegiste. Si no estás alerta a esta narrativa mediática te va a terminar devorando. Entonces ¿Cómo evitar vivir bajo el juicio y la urgencia de lo que el mainstream dicta?
El Sesgo del Sistema Educativo
Creo que de entrada tenemos un sesgo que nos dejó el sistema educativo. Es bien sabido que la vida real y la escuela no se parecen en nada. Una de las partes confusas de la ‘vida adulta’ es la falta de métricas para medir el desempeño. ¿Cómo saber si vas ‘bien’ mientras ves a tu círculo próximo empezando maestrías, casándose, desempleados, teniendo hijos o adquiriendo una deuda por los siguientes 20 años de su vida? Obviamente te sabes la respuesta: no hay que compararse. Sí, cualquier comparación es inadecuada e irresponsable, uno no puede estar haciendo comparaciones de manera random con la gente. Pero me propuse dar una respuesta más completa.
¿Conoces el mito de las 10,000 horas? el mito que dice que si te dedicas 10,000 horas a una actividad te vuelves un maestro en ella. David Epstein (que aclaro no es el mismo que Jeffrey Epstein, ese wey era un pedófilo que suicidaron) en Why specializing early doesn’t always mean career success (Por que especializarse en una etapa primeriza no siempre significa éxito en tu carrera) presenta una antítesis a este mito, ya que esta es que no es la única forma (ni la más común) de destacar en una actividad.
En el estudio que cita compara las frecuencias de práctica de deportistas de élite con deportistas normales durante su infancia. En la gráfica se muestra que aquellos que llegan a destacar a largo plazo, al inicio de su carrera eran los menos dedicados.
Los hechos contrastan con el mito, si el mito fuera la regla, los que practicaron más al inicio serían la élite en los deportes. Sin embargo no es así porque los que practican menos en los primeros años tienden a probar distintas actividades. Los individuos atraviesan un sampling period, un periodo de prueba o un espacio de tiempo donde experimentan una variedad de actividades para llegar a un match quality, un mejor emparejamiento con la actividad en que les va mejor.
Según este argumento la especialización en una etapa temprana no siempre significa éxito e incluso puede ser más beneficioso retrasar la especialización. Hay dos términos que hay que tener en cuenta para comprender el punto al que quiero llegar ‘early specializers‘ y ‘late specializers‘ los primeros son los que se especializan en una etapa primeriza y los segundos los que lo retrasan la especialización.
En un estudio de Reino Unido se comparó a los early specializers con los late specializers. Para ello se reunieron alumnos en grupos de control, los primeros tenían un plan de estudios claro y muy especializado; los segundos, planes menos especializados pero mucho más variados. Estos dos ambientes de aprendizajes son denominados como ambiente de aprendizaje amigable (Kind learning environments) y ambiente de aprendizaje caótico (Wicked learning environments).
Cuando comparan los resultados y el nivel de toma de decisiones, los early specializers ganaron en el corto plazo, pero a la larga tomaban pésimas decisiones. Los late specializers perdieron en el arranque, pero ganaron a la larga porque tuvieron mejor desarrollo de habilidades.
(Claro que hay casos muy específicos de early specilizers exitosos, aunque es más común que una persona recorra el camino de un late specilizer.)
Esto se debe a que en los ambientes de aprendizaje amigable hay pasos y metas claras, las reglas no cambian, cuando haces algo tienes una retroalimentación inmediata y precisa. Y aquí es donde en mi opinión existe un gran sesgo: que saques un 100 en física no quiere decir que la física sea tu pasión aunque tengas la certeza y seguridad de que ‘te va bien’.
El sistema educativo entra en este ambiente: hay semestres, puntajes, calificaciones y exámenes. Todo es claro y a lo largo del tiempo el ambiente y su estructura continúa siendo el mismo. Y si no lo crees mira el sistema educativo, funciona básicamente igual desde la revolución industrial y ya casi alcanzamos la singularidad tecnológica.
Pero en un ambiente de aprendizaje caótico no es tan sencillo. Las metas y pasos no son claros, las reglas cambian, no obtienes retroalimentación por las decisiones que tomas… y cuando la obtienes probablemente sea tarde y sea inadecuada. Además de que este ambiente va cambiando, por lo que el año anterior puede ser totalmente diferente al siguiente, algo que se parece mucho más al mundo real.
Entonces ¿Cuándo llega mi match quality?
Antes de ir a eso, una de las razones por la que esta generación jóvenes actualmente se sienten viejos es debido a las redes sociales pues hace que te compares con todas las personas del mundo, literalmente.
Cuando eres niño las condiciones en las que creces son idénticas con las de los demás niños, te preocupa hacer tu tarea, tener un nuevo juguete y salir a jugar. Cuando creces te conviertes en un ser singular en el que cada problema y objetivo se vuelve específico.
Tu situación de vida ya no solo gira en torno a tu privilegio, sino a tus creencias, tus deseos, al azar y a un montón de sesgos. Esto no te hace ver la realidad, te hace ver un segmento de la realidad. Único para ti y condicionado con múltiples creencias que probablemente no sabes que tienes.
Si tus problemas y las soluciones para ellos están hechos a tu medida, ¿Qué importa cómo sea la vida de los demás? Solamente puedes actuar con lo que tienes en este momento. Si tú condición es única y específica no puedes saber si a otra persona le va mejor o peor. De ahí lo importante del autoconocimiento. Sí las condiciones están hechas a tu medida lo obvio es saber cuáles son tus propias medidas.
Y si te sientes mal porque ves que a alguien le va mejor, no te preocupes. La teleología de Adler dice que los sentimientos de inferioridad son normales y están ahí con el propósito de hacer que te muevas y que eventualmente puedas eliminarlos ¿Cómo? Llegando a dónde quieres estar, de otra forma no existiría un impulso para mejora constante. (Ojo no confundir los sentimientos de inferioridad con un complejo de inferioridad, eso se tiene que tratar con un profesional).
Ahora sí match quality: Respecto al tema de sentirse viejo, esto es lo que menciona Tomás García, un tipo de 40 años que inició en youtube el año pasado. (Qué por cierto es una obra de arte, de los mejores que he visto. A años luz de cualquier contenido en LATAM.)
No se envejece de la misma manera que cuando yo era joven. Los 40 ya no son malos como cuando tenía 20. Quería un poco decir: Che, acá está bueno también.
Tomás García
Y creo que eso es importante, echándole un ojo a trayectorias de varias personas, he identificado que varios atravesaron ‘períodos de prueba’ de AÑOS. Lo que me hace concluir que también se requiere paciencia y constancia. Por ejemplo:
Malcolm X tuvo un pasado delictivo, fue a prisión y permaneció ahí años, donde conoció a Alá y tras acceder a una biblioteca es que empieza su lucha por los derechos de los afroamericanos. Claude Shannon, era un ingeniero normal hasta que de pura casualidad realizó un curso de filosofía y lógica… con lo que ideó lo que sería el código binario. O Vicent Van Gogh probó distintas profesiones y hasta finales de sus 20 es que comenzó a pintar.
Si en promedio estas personas dieron giros interesantes tras varios años y pruebas ¿Por qué no tener la certeza de que en unos años no nos encontraremos en mejores situaciones?
Conclusiones y… ¿Qué tiene que ver esto con la casa?
Quiero cerrar con dos ideas, la primera es que el mundo es un ambiente de aprendizaje caótico, en el que las reglas no son claras, muchas veces no puedes percibir cómo avanzas ni cuándo aprendes. Segundo, lo importante es no detenerte hasta llegar al ‘match quality’, que en este proceso lo único que tienes bajo tu control es el probar distintas actividades.
Tal vez en este momento no estés seguro de tu propósito más trascendental, pero por lo menos puedes saber cómo te gustaría vivir y usar eso como métrica para ir guiando tu vida. Un objetivo que funcione como una brújula mientras sigues explorando e intentando cosas nuevas.
Por qué titulé de forma tan arbitraria este audio ensayo ¿Cómo comprar una casa de dos millones de pesos en un año? Cuando me hice esta pregunta a manera de ejercicio mental, todo esto que comento terminó por unirse.
Supongamos que quiero tener un doctorado. Conozco la academia, sé que antes tendría que aplicar a una maestría, tendría que conseguir becas, hacer acreditaciones, invertir al menos dos años, hacer una tesis y finalmente graduarme. Tal vez en este proceso me llevaría 3 años, incluso puede que más. Aplican pasos similares para el doctorado. Así que la trayectoria completa hasta el día en el que tenga un doctorado sería alrededor de 10 años, puede que un poco más o un poco menos.
Decir que tendría un doctorado a un año de terminar la licenciatura es ridículo porque I know how this shit works. Aplica lo mismo para tener una casa ¿Cuánto necesito estar generando? ¿A qué créditos tendría que aplicar? ¿Casarme facilita el proceso? ¿Cuántos años me tomará pagarla? etc.
Puede que aún no tenga el plan perfecto con la mayor claridad, pero puedo saber cómo me gustaría vivir (y ser realista). Si en este ambiente caótico no encuentras un patrón claro del cual aprender o no hay un máximo ideal o propósito, puedes aspirar a una meta de algo que quieras lograr y los pasos irán apareciendo.
Y cómo nadie se va a estar asegurando de que vayas aprendiendo sé consciente de que necesitas experiencias en este ambiente caótico. Se puede usar eso como métrica para guiarte. Como una brújula que te orienta en este ‘sampling period’ mientras exploras y sigues avanzando. De hecho para mi esa es la solución, tener una meta que me marque algunos pasos y por el otro seguir experimentando.


