Un año más, ¿Quién soy? Esa pregunta va y viene como un boomerang. Cada que la lanzo regresa al mismo sitio. Yo me quedo igual. Me confunde porque cuando creo que ya la respondí o que encontré lo que quiero solamente veo espejismos.
El año pasado lo profesional fue el tema principal. Hoy puedo decir que sí, disfruto mi trabajo. Pero también veo como cada vez me acerco a una línea que me consume en este sistema laboral. Uno se amolda a lo que hay y se le olvida, pierde o entierra su esencia.
Durante estos meses me ha ido bien, pero también he olvidado mucho de los intereses, sueños y gustos que tengo. Creo que estoy a tiempo porque soy joven pero eso me juega en contra porque es como si no tuviera ninguna urgencia (y adivina que?…No la tengo!).
Me mentiría a mi mismo si me digo que este 2023 todo va a ser diferente, si hago una lista de propósitos solamente por atascarme de lo que creo que debería ser y hacer.
Pero lo mas honesto que puedo decirme a mi mismo en ese inicio de año es eso. No tengo una urgencia por cambiar, estoy bien y solamente estaría haciendo una lista de propósitos que nacerán muertos.
Mejor escribo un epitafio…. Se honesto, me la quiero llevar tranquilo.
Hay cosas que quiero y deseo, pero hasta ahí. Tal vez tengo que enfocarme en eso y explorar lo que quiero para valorarlo con el esfuerzo y la disciplina que hay que ponerle. No hay un deseo punitivo o reprimenda hacia mi mismo que me lleve a actuar. Simplemente tengo una inquietud, una curiosidad y un deseo de conocerme. Es una corazonada naciendo, no un propósito dictado.
Sigo inquieto de experimentar y las ideas me atravesaron como trenes. Soñé con recorrer el país, irme a los EUA a trabajar, a Canadá a sembrar cereza, volverme escritor, rapero, actor porno, blogger, podcastero, tiktoker… pero todo esto es falso. ¡Falso! ¡Es el espejismo!
Creo que aun no llego a ese punto en el que tengo que estar. Aún falta mucho para completar mi identidad y dar pasos certeros. Algo así como encontrar el punto exacto de mi talento. Lo cual considero es fundamental para definirme mejor y por ende plantear propósitos.
No somos ningunos tontos, somos capaces de hacer lo que queremos y de completar los objetivos que nos proponemos. Como dice el meme «estamos perdidas», solo es eso. El potencial lo tenemos y nuestra trayectoria lo comprueba. Cualquiera se nortea antes de agarrar su camino.
Hacen falta experiencias sublimes que nos lleven al limite con su presencia, magnitud y miedo. No somos pendejos huyendo, somos aventureros encontrado su camino. No somos mapas de viajeros en un camino que no existe. Estamos creando rutas y buscando alternativas para mejorar nuestra vida. Para verse a si mismo en plenitud realizando lo que uno anhela.
Todo esto es el precio de la libertad, una busqueda que no se detiene y que para encontrarse hay que primero perderse en los más inexplorados océanos.
Total, si hay espejismos, reflejos o ilusiones que nos confunden de quienes somos, solo hay que encontrar la fuente de luz.

