La Trampa de la Melancolía: Una Reflexión sobre los Cambios y la Valoración

El pasado es engañoso, pues el recuerdo seduce con la nostalgia. Uno termina por extrañar las cosas hasta tal punto que incluso desea revivirlas.

Pero solo es precisamente eso: recuerdos. Cada momento es irrepetible y como dijo Heráclito:

“Nadie se baña dos veces en el mismo río, ya que el río ya no es el mismo y la persona que entra tampoco lo es”.

Puedes extrañar años de tu vida: 2021, 2020, 2017, 2014… elige el que quieras. Detente por un momento y piensa: ¿El pasado era mejor o simplemente lo extrañas porque el tiempo te hizo valorarlo?

Tal vez en ese momento, no te interesaba lo que estabas viviendo y hasta pasados los años, lo añoras como si hubiera sido un pilar que te hace mucha falta. Inclusive le das un valor que nunca le diste en su momento.

Es bonito guardar un recuerdo en el corazón pero ese pasado ya no puede volver. Mucho menos uno debe intentar revivirlo. Hay que dejarlo atrás. Ojo, no estoy diciendo que las personas de tu pasado deban ir al olvido. No, hay que guardarles cariño pero con la mirada puesta en el presente y el futuro.

El pasado es un punto de partida, no un muerto al que debemos revivir. Simplemente porque las relaciones avanzan, debemos crear nuevas experiencias.

Me atrevo a parafrasear el siguiente texto tomado de una publicación en Facebook. Desconozco a su autor, pero expresa de manera perfecta la trampa del pasado:

«No vuelvas a donde un día fuiste feliz, es una trampa de la melancolía, todo habrá cambiado y ya nada será igual, ni siquiera tú. No intentes buscar los mismos paisajes ni a las mismas personas, no estarán. El tiempo juega sucio y se habrá encargado de destrozar todo aquello que un día te hizo feliz. No regreses al lugar donde un día fuiste feliz, reténlo siempre en tu memoria tal como era, pero no regreses. No vuelvas al pasado, ya lo conoces. La vida sigue y hay nuevos caminos que recorrer, nuevos lugares que visitar y otras personas que nos esperan».

Por eso hoy, cuando estoy pasando por momentos difíciles, me pregunto: «¿Qué voy a extrañar de este momento o de esta etapa de mi vida?»

Porque en mi caso odié años como el 2020 o el 2021, sin embargo hoy los recuerdo con cariño y a veces los extraño.

Este ejercicio no es para intentar traer mi vida de esos años a mi presente, sino que es para valorar el presente, agradecer lo que tengo y lo que estoy viviendo.

En el futuro, solo serán recuerdos.


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