La generación actual no es más frágil, sino la primera en enfrentar una libertad sin guías claras, en un mundo donde las estructuras tradicionales han colapsado y las promesas del progreso ya no se cumplen.
El que no cambia no avanza
La generación actual no es más frágil, sino la primera en enfrentar una libertad sin guías claras, en un mundo donde las estructuras tradicionales han colapsado y las promesas del progreso ya no se cumplen.